Uno al lado del otro
| Rasgo | Terror nocturno | Pesadilla |
|---|---|---|
| Momento | Primeras 1-3 horas de sueño | Segunda mitad de la noche |
| Fase | Despertar parcial desde sueño profundo | Sueño REM |
| El niño | No está despierto, no responde | Despierto y orientado |
| Consuelo | No sirve, puede empeorarlo | Ayuda |
| Recuerdo | Ninguno | Puede contarlo |
| Edad frecuente | 3-8 años | Cualquier edad, pico de 3 a 6 |
Qué hacer durante un terror nocturno
- No intentes despertarlo: alarga el episodio y aumenta la agitación.
- Asegura el entorno: riesgo de caída o de golpearse, puertas cerradas.
- Espera en silencio. Suelen terminar solos en pocos minutos.
- No lo comentes por la mañana: no lo recuerda y contarlo solo crea un miedo nuevo.
Reducir su frecuencia
El desencadenante más potente es dormir poco y de forma irregular. Fijar la hora de acostarse y llevar el total de sueño al rango de su edad reduce mucho la frecuencia. Si los episodios ocurren casi a la misma hora, puede probarse el despertar programado, siempre con indicación médica.
Preguntas frecuentes
¿Los terrores nocturnos indican un problema psicológico?
Normalmente no. Tienen que ver con las transiciones entre fases del sueño, son evolutivos y con fuerte componente familiar. En la mayoría desaparecen solos hacia la adolescencia.
Mi hijo camina dormido. ¿Es lo mismo?
Pertenecen a la misma familia: los dos son despertares parciales desde sueño profundo y suelen coincidir. El manejo también es parecido: no despertar, asegurar y regular el sueño.
¿Aumentan con la fiebre?
Sí. La fiebre y las enfermedades incrementan temporalmente la frecuencia de estos episodios, que vuelve a su nivel habitual al pasar la enfermedad.